El Desafío

Como sponsor del Mundial de FIFA, Mercado Libre tenía el lugar asegurado con el logo, la pauta y el medio tiempo. Pero la comunidad gamer huele la publicidad forzada a kilómetros, y ser un auspiciador más era el camino directo a la irrelevancia. El desafío: dejar de decorar el juego y empezar a jugarlo, encontrando un problema real dentro del Mundial que solo la marca pudiera resolver.

La Solución

La respuesta estaba en una tradición sagrada del fútbol: quien mete un hat-trick se lleva el balón del partido. En el FIFA los hat-tricks también existen, pero la pelota se la queda el jugador virtual y el gamer que la metió se va con las manos vacías. Entonces pusimos a la marca a hacer lo que mejor sabe hacer. Ni bien termina el partido, el balón oficial llega a la puerta del goleador. No es una publicidad, es un gesto. La velocidad de la marca puesta al servicio de la gloria.